Partido Socialista de los Trabajadores

P u b l i c a c i o n e s



 

URGE PLAN OBRERO Y POPULAR FRENTE A CRISIS INFLACIONARIA
Alzas serán cada vez peores

Las alzas de los alimentos encarecen el costo de la vida a niveles insoportables. Millones de trabajadores y sus familias, que apenas lograban sobrevivir con salarios mínimos que pagan las services en la minería, la industria textil, el agro y las mypes, ya no pueden completar el alimento del día. Urge un plan para enfrentar esta crisis pero el gobierno prefiere no tocar a los ricos.

Los precios en las plazas y mercados de todo el país no paran de subir, mucho más de lo que muestra la inflación oficial. Y todo indica que las alzas continuarán en adelante, pues nuestro país tiene una alta dependencia alimentaria del exterior y hay un desabastecimiento mundial por el desvío de los alimentos a los biocombustibles, además de las prácticas especulativas propias del capitalismo.

Quienes han hecho sonar la alarma son los propios organismos que manejan la economía del planeta. El FMI y el Banco Mundial han advertido la posibilidad de una hambruna de consecuencias planetarias ante la carencia de productos básicos como el arroz o el trigo. El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, alertó que la escalada de los precios "podría agravar la pobreza de 100 millones de personas".

Tal es la gravedad que un portavoz especial de Naciones Unidas afirma que la producción masiva de biocombustibles es un "delito contra la humanidad".

Por su lado, los ministros de Economía y Finanzas de las potencias económicas hicieron un llamamiento a todo el planeta para "tomar medidas urgentes que contengan la subida de los alimentos". Que las potencias que nos esquilman y nos hunden en la miseria, llamen a tomar medidas, significa que la situación es realmente espeluznante.

No son sólo palabras. Ya se han producido grandes estallidos sociales en países como Haití, Egipto, Indonesia, Madagascar, Mauritania o Filipinas, y es sólo el comienzo.

Ese es, pues, el marco que explica las actuales alzas en el Perú y señala la negra perspectiva. Sin embargo, el gobierno aprista no quiere evitar la tragedia. Amarrado a su política ultraliberal, García ha resuelto no tocar para nada los intereses de los ricos, y dejar todo en manos del mercado: no hay control de precios, no hay aumento general de las remuneraciones y tampoco hay plan de abastecimiento. En una ocasión rebajó los aranceles, pero los precios no bajaron y sólo se beneficiaron los grandes productores; a pesar de eso su propaganda habla de un "éxito" contra la inflación.

Los trabajadores necesitamos discutir la crisis y plantear salidas desde el punto de vista de la clase. Se tienen que ver, por ejemplo, temas como el aumento general de sueldos y salarios, un salario mínimo equivalente a la canasta básica (1,000 nuevos soles de diciembre 2007), un plan nacional de abastecimiento financiado con las sobreganancias de las empresas mineras, que deben pasar para beneficio de todos los peruanos; y también el rechazo al plan imperialista de biocombustibles.


N° 46 - Abril 2008
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F i l m o t e c a

L i b r o s Trotsky en el espejo de la historia, de Gabriel García Higueras