Partido Socialista de los Trabajadores

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Hay que parar el genocidio en Gaza

Publicado en A Luchar por el Socialismo, prensa del PRT-IR de España.

Autor: Felipe Alegría

En el momento de cerrar este número, 23 de enero, ante la estupefacción del ejército sionista, la población palestina de Gaza, entre gritos de alegría, rompía masivamente el bloqueo genocida. El día anterior policías egipcios habían reprimido salvajemente en el puesto fronterizo de Rafah a una multitud de mujeres y niños, que exigían abrir el paso a los enfermos graves necesitados de tratamiento en hospitales egipcios.

Al día siguiente, militantes palestinos volaron la valla fronteriza en varios puntos y, más tarde, demolieron varios tramos con excavadoras. En pocas horas, cientos de miles de palestinos atravesaron el muro fronterizo con Egipto para abastecerse de alimentos y combustible y atender a los enfermos. La policía y el ejército egipcios, siervos de Israel, incapaces de frenar la oleada humana, tuvieron que permitir “provisionalmente” el paso. La población palestina celebra este triunfo, mientras espera las próximas represalias israelíes.

Un holocausto moderno

Esta movilización es la respuesta palestina al moderno holocausto organizado por el Estado sionista. Israel ha hecho de Gaza un enorme campo de concentración, donde se hacinan millón y medio de palestinos en 400 km2, la mitad con menos de 15 años. La mayoría de ellos (y sus hijos) fueron expulsados de sus tierras por los sionistas en 1948, para fundar el Estado de Israel.

El paro abarca a la mayoría de la población y el 80% sobrevive con la ayuda alimenticia de organizaciones internacionales. El bloqueo, planificado desde las más altas instancias, es un crimen de guerra ejecutado fría e impunemente. Es la condena a muerte lenta por la miseria, el hambre y la desnutrición de millón y medio de personas. Es un moderno guetto de Varsovia, en el que el papel de los nazis lo ocupa el estado sionista.

El asedio de Gaza se tornó dramático después de que Hamas ganara abrumadoramente las elecciones en junio de 2006. Desde entonces, Israel endureció de manera drástica el castigo colectivo a la Franja. Más tarde, en septiembre de 2007, el estado sionista apretó aún más la soga del asedio, cerrando prácticamente el acceso a los pocos camiones con alimentos, medicinas y combustible. Finalmente, el pasado 18 de enero, cerraron los pasos fronterizos de manera completa. El 20 de enero la mayoría de los habitantes de Gaza pasó la noche en la oscuridad, mientras en los hospitales se paralizaban las máquinas eléctricas, debido al corte total de combustible a las centrales eléctricas y hospitales. Jhon King, responsable de la UNRWA, la agencia de refugiados de la ONU, declaraba: "No tengo palabras para describir lo que está ocurriendo en Gaza".

El ejército de ocupación israelí ha estado llevando a cabo, durante todo este tiempo, incursión tras incursión, también en Cisjordania. De manera salvaje, entran a sangre y fuego con aviones, tanques, helicópteros, excavadoras blindadas y francotiradores. Desde principios de enero, han matado a más de 40 palestinos y herido a cientos en la Franja. El Relator de Derechos Humanos de la ONU, John Dugard, ha denunciado el asesinato indiscriminado y la violación de la prohibición de castigos colectivos de la Convención de Ginebra.

El plan imperialista para Oriente Próximo

Este crimen contra la humanidad es parte de un plan acordado por el llamado Cuarteto (EEUU, la UE, Rusia y la propia Israel), activado ante la victoria electoral de Hamas. Unánimes, todos los grandes medios de comunicación occidentales se han puesto al servicio de sus amos, silenciándolo o presentándolo como justificada represalia frente al lanzamiento de los cohetes artesanales Khassam. La UE, esa “amante de la paz”, juega un papel repugnante de cómplice y colaborador necesario.

El Gobierno Zapatero aparece como un trilero que se llena la boca hablando de paz y se calla como un muerto ante el brutal genocidio. El bloqueo de Gaza es una de las piezas maestras del plan imperialista-sionista para Oriente Próximo, expresado en el reciente acuerdo firmado en la base aérea norteamericana de Annapolis. Allí, junto a Israel y EEUU, se sentó la “democrática” UE y 16 gobiernos árabes, dictatoriales y corruptos, encabezados por Arabia Saudí y Egipto. Y, claro está, también Abu Mazen, el presidente golpista de la ANP y representante de EEUU en tierra palestina. Bajo la defensa de “dos estados”, el futuro que preparan para la población palestina es el mismo que reservaba a los negros el régimen racista del Apartheid: crear un conjunto de “bantustanes” separados entre sí y administrados con mano de hierro por una Autoridad Palestina que gobierne los ghettos bajo permiso de los ocupantes, que se reservan para sí el control militar y económico de los territorios.

Detrás de este plan se esconde también el deseo, expresado públicamente por algún ministro israelí, de expulsar allí al 20% de población árabe palestina que vive en Israel. Por supuesto, mientras “negocian”, siguen los cientos de controles entre poblaciones palestinas, la edificación del Muro, el robo de tierras y el reforzamiento y construcción de de más colonias sionistas en tierra palestina.

La corrupta ANP

La corrupta Autoridad Nacional Palestina, dirigida por Abu Mazen y su jefe de gobierno, Salam Fallad (un ex-alto funcionario del FMI y del Banco Mundial que obtuvo el 2,4% de votos en su demarcación) son colabores necesarios de estos planes. Su presupuesto dedica un 35% de los fondos a la policía, frente al 1% para Cultura o el 9% a la Sanidad. El día que comenzó la conferencia de Annapolis, la policía de la ANP reprimió salvajemente las protestas de las principales ciudades de Cisjordania, con un muerto, 50 heridos y 300 detenidos. El plan imperialista para Palestina requiere una autoridad títere, con la misión de silenciar y reprimir a cualquier coste la voz palestina. Esto es la ANP.

Israel, un enclave imperialista en Oriente Próximo

Israel nació del expolio del pueblo palestino, expulsado de sus tierras. Nació como un estado racista (“estado judío”), expansionista y colonial. Es desde su nacimiento un enclave militar del imperialismo en Oriente Medio. De hecho, su sostenimiento económico depende de los fondos norteamericanos, así como su poderío militar, con más de 200 bombas atómicas en su haber. Se salta las resoluciones de la ONU y todas las convenciones internacionales en la más absoluta impunidad, aplica un genocidio sistemático y amenaza constantemente a sus vecinos.

No, no hay solución de “dos estados”. El Estado de Israel es un cáncer de opresión y violencia. La única salida es la que estableció la carta fundacional de la OLP (luego traicionada por la dirección de Al Fatal en los acuerdos de Oslo): una Palestina laica, democrática y no racista en el conjunto del territorio histórico de Palestina, sobre los escombros del estado sionista.

Solidaridad

La brutalidad israelí ha despertado la ira en el mundo árabe y se han registrado múltiples protestas. También han comenzado movilizaciones en el Estado español, Europa y EEUU. Hay que avanzar con fuerza en este camino. Hay que rodear con la máxima solidaridad a los hermanos palestinos. Su lucha es la nuestra, la de la Humanidad.

 


N° 47 - Junio 2008
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F i l m o t e c a

L i b r o s Trotsky en el espejo de la historia, de Gabriel García Higueras