Partido Socialista de los Trabajadores

P u b l i c a c i o n e s



 

Paro Nacional de lucha para
derrotar al gobierno y la patronal

Numerosas organizaciones sindicales vienen realizando combativas y sucesivas movilizaciones por la reposición de despedidos desde hace varios meses sin encontrar solución. Muchas otras bases enfrentan la intransigencia patronal ante los pliegos de reclamos. Si a esto le sumamos las luchas regionales y populares, es fácil entender por qué la III Asamblea Nacional de Delegados de la CGTP se decidió el camino de la lucha contra el gobierno, y aprobó el Paro Nacional.

Para entender la importancia del Paro Nacional votado por las bases de la CGTP, es importante tener en cuenta el resultado de las luchas combativas pero aisladas que vienen librando bases como Diseño y Color, Topy Top, Star Print, Sur Color Star desde el mes de diciembre. Han pasado más de cuatro meses y hasta el momento no encuentran solución. Otras bases enfrentan la intransigencia patronal ante los pliegos de reclamos, el escamoteo de derechos como el reparto de utilidades y los atropellos a la libertad sindical.

A esto se suman las luchas regionales contra la "ley de la Selva" y la privatización del patrimonio turístico, y contra del aumento del costo de vida. Las regiones de Arequipa, Moquegua y Tacna aprobaron un paro macrorregional para el 24 de abril con esta bandera, y tal vez se sume Cusco, pero se trata de una bandera que la asume el movimiento obrero y popular de todo el país.

La aprobación del Paro Nacional en este contexto es entonces un gran paso, pues constituye una decisión de enfrentar al gobierno unificando las luchas en un solo puño para acabar con el actual estado de cosas.

Esto es muy importante porque existe el gran peligro de que esta convocatoria tome un camino totalmente distinto por obra de la cúpula de la CGTP que sigue aferrada a su actitud conciliadora y de súplica por el "diálogo", y por esa vía sólo se le hace el juego al gobierno. Las primeras declaraciones de Mario Huamán después de la aprobación del Paro abonan en ese sentido, en ellas ha tratado de restarle toda importancia como medida de lucha, resaltando su carácter pacífico y su subordinación al “diálogo”. Muchos trabajadores se preguntan qué sentido tiene votar un Paro Nacional si se le va a quitar su carácter combativo.

Por otro lado, ha transcurrido un mes desde su aprobación y el Paro aún no tiene fecha. La idea era que ésta resultara de la coordinación con otras organizaciones populares en el rango de mayo y junio, pero hasta el momento mucha coordinación no ha habido. Ya se habla de probables fechas en julio, pero lo peor es que habría la intención de no fijar la fecha sino hasta después de las cumbres que se realizarán en mayo. Nuevamente, esto confirmaría la política de la dirección de la Central, de no hacer olas al gobierno y no aguarle la fiesta de las cumbres.

La otra pata de esta política del CEN de la CGTP, es la utilización de la masa en favor de un proyecto político electorero hacia el 2011, en torno a la futura candidatura de Ollanta Humala, y a través de la Coordinadora Político Social. Con esta política se desviaron las luchas de julio y noviembre del año pasado, para exhibir a los futuros candidatos, mientras se cerraba la participación en los mítines a los dirigentes de base que estaban a la vanguardia de las luchas. Todo indica que esta política sigue en marcha, los dirigentes de la Central promueven un 1° de Mayo festivo como marco para un nuevo mitin de corte electorero, así como la participación en el foro "anticumbre" que también está desprovisto de todo rasgo de lucha y tiene el mismo tufillo exhibicionista.

La participación de las bases es, pues, fundamental para que se respeten los acuerdos de la III AND. Se da por descontado que el Paro Nacional canalizará de manera espontánea el descontento popular acumulado, y en ese sentido será una gran y radical medida de lucha nacional. Pero esto de por sí no resuelve temas fundamentales como la paralización en Lima y el desarrollo de organismos unitarios de coordinación por la base, pues el Paro debe significar también un avance en la organización del movimiento obrero y popular.

La política de la cúpula es encargar la coordinación a la Coordinadora Política Social que ha devenido un frente electoral, sin participación de las bases y que no organiza nada. Las bases deben exigir y participar en el funcionamiento de un Comando Nacional Unitario de Lucha, que organice comandos de base por sectores, zonas y regiones para asegurar un paro total que golpee al gobierno, y para garantizar la continuidad de la lucha.


N° 47 - Junio 2008
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F i l m o t e c a

L i b r o s Trotsky en el espejo de la historia, de Gabriel García Higueras